La vida profesional del Dr. Tourón se desarrolla en la Segunda República y la postguerra, una época marcada por las duras condiciones de vida de una población caracterizada por la falta de higiene y de dinero. Tal y como recoge la obra “50 cabonado do pensamento do doutor Manuel Tourón López” un trabajo de Victor Manuel Viana Conde y Javier Bouzada Romero:

Su actividad médica estaba mediatizada por este contexto, lo que le obligó a dirigir sus curaciones en una doble vertiente: de una parte haciéndose cargo de la pobreza de muchas personas, y de otra de sacar el máximo de posibilidades de sus conocimiento médicos en medio de dicha pobreza.

 Apoyado en sus grandes conocimientos como médico científico-natural y como médico humano, de gran vocación e intuición para diagnosticar y decidido por obtener los mejores frutos con los medios disponibles, adecuaba sus conocimientos médicos a los escasos recursos de sus enfermos, promoviendo tratamientos naturales y baratos, cuya veracidad sería demostrada a través de la investigación moderna.

Dedicado a todos aquellos que pudieran requerir de sus conocimientos y asistencia, el Dr. Tourón:

Se levantaba a cualquier hora  de la noche y a caballo asistía  a la gente de forma gratuita y no pocas veces les dejaba dinero para poder comprar el medicamento en la botica.

Su atención no estaba marcada sólo por sus grandes capacidades y habilidades diagnósticas como profesional, sino también porque tenía una dimensión humana fuera de lo común. Reconocen  los autores que:

Frasco de penicilina

Frasco de penicilina

Nunca los médicos hicieron una tan ejemplar labor con tan pocos medios.

 

La penicilina que salvó a Paquito

 

Manuel Tourón, sabedor de las propiedades de la penicilina, fármaco apenas conocido en España por aquel entonces y descubierto por el doctor Fleming en el año 1928, recurrió a ella para salvar a Paquito Sobrido, un niño de 9 años de Vilagarcía. Fue el segundo tratamiento conocido en Galicia, administrado en el año 1944, como última posibilidad para curar al pequeño de una septicemia con focos de osteromielitis. Afortunadamente Paquito se recuperó. Años más tarde ejercería como médico y sería jefe de sección de Cirugía Torácica y Vascular en el Hospital Juan Canalejo de A Coruña hasta el día de su jubilación.

Placa de agradecimiento de Paquito Sobrido al Dr. Tourón por su curación

Placa de agradecimiento de Paquito Sobrido al Dr. Tourón